Lugar: aula o patio con sillas ordenadas en forma de círculo.
Materiales: sillas.
Clases: a partir de 6 años.
Propuesta: se escoje a un alumno de la clase (se saca su silla del juego), se le pide que diga “que se paren todos…” y que continue la frase. Por ejemplo: “Que se paren todos los que tienen zapatos negros”
O también puede decir: “Canasta revuelta”, en este caso se tienen que parar todos los participantes del juego y procurar otro lugar diferente de donde estaban sentados. En ambos casos, un alumno siempre queda de pié. Ese alumno debe de elegir sí decir una consigna (“que se paren todos…”) o la otra (“canasta revuelta”). El tiempo de finalización lo ponen los docentes.